os cimientos para la ampliación de la cesión de la colección de Carmen Cervera al Estado parecen más que sólidos, pero la reunión de ayer entre la viuda del barón Thyssen y la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, se saldó con un relativo fracaso. O, al menos, con un inesperado vuelva usted mañana.
"Estoy sorprendida. Mi disposición a negociar sigue intacta, pero la ministra no ha querido abordar hoy el tema". Carmen Cervera resumió ayer con estas palabras su frustración tras la entrevista de 45 minutos celebrada en Cultura con Ángeles González-Sinde y con la subsecretaria del ministerio, Mercedes del Palacio. El encuentro, convocado a petición de la propia ministra, se limitó a tratar de la agenda de la Fundación. Como explicó este diario en su edición de ayer, la voluntad de Carmen Cervera de prolongar por más de dos años la cesión de su colección es firme.
El gran asunto pendiente entre la baronesa y la ministra es sellar con un acuerdo definitivo el futuro de las 240 obras que hasta el 11 de febrero de 2011 se exponen de manera gratuita junto a las del barón, en el Museo Thyssen-Bornemisza. Ante la llamada de la ministra, Cervera acudió ayer acompañada de dos representantes de su bufete de abogados, Ángel Calleja y Jaime Rotondo, del despacho de Garrigues Walker.
Pero lejos de pasar a hablar del asunto, una de las pelotas más importantes que tiene ahora mismo en su tejado el Ministerio de Cultura, la ministra optó por despachar asuntos internos de la Fundación, tales como la renovación de algunos de los miembros del patronato.
Calleja y Rotondo, los representantes legales de la baronesa Thyssen, manifestaron a este periódico su total sorpresa por lo ocurrido. "Lo cierto es que nos ha parecido muy llamativo que no se haya tratado el asunto del futuro de la colección. Ha sido algo inesperado". Carmen Cervera dijo que no se le ocurrían argumentos lógicos para entender por qué en la reunión no se había hablado sobre nada de lo esperado. "Nunca se me ha llamado al Ministerio de Cultura para hablar de asuntos internos del museo. No encuentro explicación. Cuando he manifestado mi desconcierto a la ministra, ella ha cerrado el asunto diciendo que no está en su agenda". Pese a ello, Cervera aseguró ayer que en su ánimo está el proseguir con las negociaciones y que sigue dispuesta a negociar.
La misma disposición mostró, horas más tarde, la propia ministra de Cultura. Ángeles González-Sinde confirmó a este diario que, de manera paralela a las conversaciones sobre los pormenores legales entre los abogados que llevan el caso, ella y la baronesa mantienen abiertos los cauces de diálogo. "Sí, soy optimista de cara a la ampliación de la cesión, porque Carmen Cervera se ha mostrado siempre muy generosa con el Estado en todo lo que tiene que ver con la colección", declaró a EL PAÍS la titular de Cultura. González-Sinde aseguró -frente a la opinión de Carmen Cervera- que la reunión de ayer no había sido convocada para hablar de la cesión de la colección en sí, "sino de cuestiones internas del museo". Noticia completa
martes 9 de febrero de 2010
Carmen Thyssen ampliará la cesión de su colección por más de dos años

Hoy es un día clave. Carmen Thyssen y la ministra Ángeles González-Sinde se reúnen para tratar la permanencia en Madrid de la colección de la baronesa. En el horizonte está la fecha límite del 11 de febrero de 2011, cuando concluirá la cesión gratuita de las 240 obras que la forman y que se exponen, juntas, pero no revueltas con las del barón, en el Museo Thyssen-Bornemisza. De estas negociaciones, de las que saldrá una prórroga de la cesión de entre dos y cuatro años, depende el éxito o el fracaso de uno de los retos de la era González-Sinde.
Se trata de la colección personal de Carmen Thyssen, amasada a lo largo de años de compras guiadas por el gusto personal de la baronesa. En total, 240 obras del millar que se exponen en el museo madrileño. El resto, un impagable recorrido por el arte universal desde los primitivos flamencos hasta el fin del siglo XX, es propiedad desde 1993 del Estado español. Unidas las dos, forman la que seguramente sea la mejor colección privada de arte del mundo.
La coyuntura en la que se producen estas negociaciones para garantizar la permanencia de la colección Carmen Thyssen no es la mejor. Acosada por una crisis galopante que provoca la escasez de dinero público y en el ojo de una tormenta de indicadores económicos negativos, la Administración debe hacer a la baronesa una oferta satisfactoria, de alquiler o de compra. De ahí que hasta que se disipen los nubarrones monetarios, se impone un aplazamiento del régimen actual de cesión gratuita.
Con los ex ministros Carmen Calvo y César Antonio Molina se habló de venta. Sin llegar a detallar cifras. Con González-Sinde, la oferta se inclina más por un alquiler de 25 años al Estado español para que, pasado ese plazo, sean los herederos de la baronesa Thyssen quienes negocien. Como mar de fondo, el deseo permanente de enriquecer la colección original de la Fundación Thyssen y un conflicto familiar -la reclamación de Borja, hijo de Carmen adoptado por el barón- que amenaza con torpedear el acuerdo.
La consigna por ambas partes es la de mantener las negociaciones en el terreno de la discreción. El entorno de la ministra y el de la baronesa se remiten a sus respectivos bufetes de abogados -Rodrigo Uría, por parte de la Administración, y Garrigues, por la de Carmen Cervera-.
Las 240 obras de la baronesa están valoradas por las aseguradoras en 800 millones de euros. Aunque aún no se han fijado las cuotas de alquiler, algunas fuentes aventuran que la oferta de la baronesa no bajaría de los 10 millones en concepto de arrendamiento anual. Carmen Thyssen ha hablado en más de una ocasión de otras ofertas nacionales e internacionales para exponer sus cuadros, aunque siempre se ha negado a dar nombres.
En el deseo de todos está, no obstante, que la colección de la baronesa Thyssen no se separe de la de su marido, Hans Heinrich Thyssen, fallecido en 2002.
Si la idea inicial, la venta, era complicada, el alquiler, dadas las circunstancias, tampoco parece fácil. Vistos además los últimos acontecimientos, ¿ha influido la reclamación de su hijo Borja sobre la copropiedad de los cuadros para cambiar la fórmula? "No. En absoluto", responde Carmen Thyssen. "Sólo pensé que mis herederos deberían de tener algo que decir y por ello creo que después de 25 años de alquiler será el momento de que ellos se manifiesten".
A esa afirmación, la baronesa añade. "No puedo dar ningún detalle hasta que hablen los abogados, pero estoy segura de que vamos a llegar a un acuerdo porque es bueno para los españoles. Mi colección se va a seguir viendo en Madrid". Noticia completa
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El Ayuntamiento de Granada denuncia a El Niño de las Pinturas, uno de los grandes 'graffiteros' españoles, al que antes había promocionado

La relación del Ayuntamiento de Granada con Raúl Ruiz, alias El Niño de las Pinturas, un artista local y reconocido graffitero, pasa pronto del amor al odio. Sus obras en espacios públicos han logrado la aceptación durante años, incluso en 2001 existió una ruta turística para conocerlas -que aún hoy mantienen algunos establecimientos de hospedaje- y el Consistorio editó una colección de 9.000 postales de sus pinturas callejeras. Las multas constituyen la otra cara de la moneda. El pasado domingo, la Policía Local lo denunció por realizar un graffiti en una zona de especial protección, en la calle Vistilla de los Ángeles, en el barrio del Realejo.
Según la Ordenanza de la Convivencia, que entró en vigor el pasado noviembre, las multas en la capital granadina pueden ascender hasta 3.000 euros por pintar en espacios que no han sido destinados para ello y, en especial, si son de interés cultural. En este caso, sostiene el grafitero, contaba con el beneplácito de los propietarios de la vivienda y había cursado una comunicación a Urbanismo, de la que no tenía aún respuesta. Los agentes alegan que no basta tener el consentimiento del propietario, porque la zona es de especial protección. El barrio está plagado de pinturas similares.
En esta ocasión se le pilló in fraganti, explica el portavoz de la Policía Local, José Manuel Fernández. Y se le había avisado de que no podía hacerlo, "pero él continuó". La obra no está terminada y tampoco sabe Ruiz si la finalizará tras la denuncia que ha presentado la Policía Local contra él y también contra el propietario del inmueble. Los agentes informaron de que darán traslado del expediente al Ministerio Público, después de que el fiscal superior de Andalucía, Jesús García Calderón, emitiera un decreto el pasado diciembre para reclamar la coordinación de todas las instancias implicadas en la lucha contra los graffiti en la comunidad, sobre todo en aquellos casos en que atentan contra el patrimonio histórico, por si la acción constituye un delito de daños.
La denuncia por la ordenanza sorprende a El Niño de las Pinturas, pero no en exceso puesto que en multas por parte del Ayuntamiento acumula más de 3.000 euros desde 2005, por lo que le ha sido embargada una cuenta, según explica.
El artista, que también ha sido premiado por el propio Consistorio y expuso en 2009 sus obras en el Centro Municipal de Arte Joven Rey Chico, asegura que antes de que entrara en vigor la ordenanza le pedían un permiso que "no había manera de conseguir" y por eso le desestimaban los anteriores recursos. Ayer, este pintor, uno de los autores del cartel de la 16ª Bienal de Flamenco de Sevilla, aseguró estar "asombrado" por la denuncia y "cansado" de esta situación.
Entre las denuncias que acumula destaca otra por una pintura próxima en el Colegio de Santo Domingo para la que también tenía permiso de los propietarios (1.400 euros). La Administración igual le ha premiado que castigado, como ocurrió en 2002 que fue reconocido como artista del año y sancionado con 900 euros por la misma actividad. "Da igual la corporación", advierte El Niño de las Pinturas, también conocido como Sex, su nombre de escritor. A sus 32 años es uno de los máximos exponentes del graffiti en Granada y defiende el peso y aceptación que este arte urbano tiene en la ciudad. Noticia completa
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